Respuesta
Yo digo, y con la ayuda de Dios: la regla general es que no se permite a la mujer viajar a menos que esté acompañada por un mahram, y no se le permite vivir en un lugar donde no se sienta segura. La cuestión tiene múltiples facetas y casos especiales, que se deben juzgar por separado, y Dios sabe mejor.