Pregunta
Una señora se ve obligada a viajar periódicamente a la casa de su hija por necesidad, y la duración del viaje es de aproximadamente cinco horas, y las circunstancias de su mahram no son adecuadas para acompañarla de manera constante. ¿Cuál es el juicio sobre su acción?
Respuesta
Digo, y con la ayuda de Dios: Si el camino es seguro, no hay tentación en su viaje, y hay un beneficio evidente, está permitido, y Dios sabe más.