Pregunta
Mi tía falleció, y queremos sacrificar dos corderos en su alma y distribuirlos, ¿tenemos derecho a tomar de ellos?
Respuesta
Digo, y con la ayuda de Dios: lo mejor es distribuirlo entre los pobres para obtener recompensa, y se les permite tomar y comer de ello, y Dios sabe más.