Pregunta
Soy la segunda esposa y mi esposo no es justo entre nosotras ni en los gastos ni en el afecto. Sufro de marginación, falta de atención y respeto, lo que ha afectado mi salud mental y física. ¿Tengo derecho a solicitar el divorcio y tengo algún pecado por ello?
Respuesta
Yo digo, y con la ayuda de Dios: el divorcio no es una solución correcta para ti, sino que debes tener paciencia, cuidar y prestar mucha atención a ti misma y considerar las circunstancias de tu esposo, mostrando lo mejor de ti para que se incline hacia ti. No te desesperes por eso, y debes involucrar a personas de bien para resolver esto si lo consideras apropiado, y Dios sabe mejor.