Respuesta
Digo y con la ayuda de Dios: el hijab es un deber de Dios Altísimo, y la religión gobierna sobre todo en nuestros asuntos, esta es la razón de nuestro éxito en la vida. Así que deja este asunto en manos de Dios Altísimo y confía en que Él te recompensará con algo mejor por ello. Y, oh hermana, no pienses en quitarte el hijab por ninguna razón, porque es tu vida, tu modestia y tu futuro en este mundo y en el más allá. Y Dios sabe mejor.