Respuesta
Digo y con la ayuda de Dios: debes conocerla para poder identificar a su dueño por cualquier medio posible. Si no puedes encontrar a su dueño, si eres pobre, debes darla en limosna para ti mismo, y si eres rico, debes darla en limosna a un pobre; porque es un hallazgo y esta es su regla, y Dios sabe más.