Pregunta
Una señora dice que la situación económica de sus vecinos es mejor que la suya, y a veces se niega a prestarles cosas de su casa, ya que le piden con mucha frecuencia. ¿Es un pecado si se niega a prestarles?
Respuesta
Yo digo, y con la ayuda de Dios: es recomendable prestar si esto ayuda y apoya a los demás, y si no lo hace y causa daño al prestador, se le permite negarse, y Dios sabe mejor.