Quien comience a realizar oraciones voluntarias al amarillear el sol y debilitarse -de manera que el ojo pueda mirarlo- su oración es válida aunque con desagrado prohibitivo. Narró Uqbah ibn Amir al-Juhani, que Allah esté complacido con él, que dijo: ((Tres horas en las que el Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones de Allah sean con él, nos prohibió orar o enterrar a nuestros muertos: cuando sale el sol hasta que se eleva, cuando el sol está en su punto más alto hasta que se incline, y cuando el sol se acerca a la puesta hasta que se pone)). En Sahih Muslim 1: 568, Musnad al-Mustakhraj 2: 424, Sahih Ibn Hibban 3: 348, Sunan al-Tirmidhi 3: 348, y Sunan Abu Dawood 3: 208. Y de Ibn Abbas, que Allah esté complacido con ambos, dijo: ((Testificaron ante mí hombres dignos de confianza, y el que más me agrada de ellos es Umar, que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Allah sean con él, prohibió orar después de la oración del Fajr hasta que salga el sol y después de la oración del Asr hasta que se ponga el sol)). En Sahih al-Bukhari 1: 211. Ver: Maraqi al-Falah, p.186-187.