Respuesta
Digo, y con la ayuda de Dios: el metal se purifica del metal que ha sido contaminado con impurezas que se han mezclado con camuflaje, esto se logra introduciéndolo en el fuego hasta que se vuelva como carbón, luego se apaga con agua pura tres veces, secándolo. Sin embargo, si tiene impurezas, se purifica entonces mediante el roce, ya que es uno de los objetos pulidos que se purifican por roce. Ver: Fin del propósito de Abdul Ghani al-Nabulsi, páginas 331-343, y Dios sabe mejor.