Pregunta
La hermana de mi esposo y su hijo viven con nosotros, y el hijo tiene treinta años. Ambos gozan de buena salud mental y física, pero no intentan hacer nada. Si les pido que dejen la casa y vivan en otro lugar, ¿tendré algún pecado por hacer esta solicitud?
Respuesta
Yo digo, y con la ayuda de Dios: la mujer tiene derecho a vivir en una casa separada con su esposo, para que pueda adornarse para él como desee, y es obligación del esposo proporcionarle eso, y no le está permitido vivir con alguien que ella no acepte, y Dios sabe mejor.