Pregunta
¿Es necesario frotar entre los dedos de los pies durante la ablución, o es suficiente con rociar agua? ¿Y cuál es la regla para aquellos que no pueden agacharse, como los ancianos o las mujeres embarazadas?
Respuesta
Digo y con la ayuda de Dios: el agua es líquida por naturaleza, por lo que verter agua sobre la mano se logra el lavado entre los dedos, que es una obligación, y el entrelazado entre ellos es una tradición, y Dios sabe mejor.