Pregunta
Trabajé 30 años como maestra, de los cuales 13 años en el Golfo, y todo lo que gané se gastó en la construcción, la educación de los hijos y los asuntos del hogar, y no hay nada a mi nombre. Ahora he decidido guardar mi pensión de jubilación para mí, ¿tiene derecho mi esposo a impedírmelo y solo a darme dinero para comida y bebida?
Respuesta
Digo, y con la ayuda de Dios: Tu pensión es tu derecho y puedes disponer de ella como desees, siempre que sea para complacer a Dios Altísimo, y tu esposo no tiene derecho a impedirte eso. Debes continuar siendo buena con tu esposo e hijos, y todo esto tiene su recompensa. Dios sabe mejor.