Digo, y con la ayuda de Dios: en los países islámicos se debe preservar el interés público, que es la función de todo gobierno. Este interés requiere prohibir la desnudez en las calles, la exhibición de partes íntimas y el abandono del velo, ya que esto conduce a la pérdida de la modestia en la sociedad, a la difusión de la inmoralidad y al aumento de la lujuria. La labor de los gobiernos sensatos es prohibir tales comportamientos, tanto para musulmanes como para no musulmanes, debido al daño general que causan a la sociedad. Por lo tanto, se debe impedir que aquellos que vienen a nuestras comunidades para visitar y hacer turismo causen daño con esta fea desnudez. Dios sabe mejor.