Pregunta
Si una persona pronuncia o hace algo que la saca de la fe sin saberlo, ¿cuál es el juicio? ¿Se considera incrédulo o se le excusa por su ignorancia?
Respuesta
Digo, y con la ayuda de Dios: las palabras de incredulidad no requieren intención, por lo que quien las pronuncia se considera incrédulo aunque no lo haya intentado o lo ignore; porque la ignorancia no se considera una excusa, y Dios sabe más.