Pregunta
Una mujer casada durante quince años, sin haber tenido hijos, ha intentado con tratamientos de fertilidad, pero el problema está en su esposo y no tiene solución. ¿Cometería un pecado si solicita el divorcio por esta razón, ya que quiere ser madre?
Respuesta
Yo digo, y con la ayuda de Dios: este es su derecho, y no hay pecado en que pida el divorcio, pero debe reflexionar si podría tener una buena oportunidad de matrimonio, y Dios sabe mejor.