Pregunta
Una empleada en una entidad gubernamental desea tapizar un juego de sofá, pero no tiene liquidez, y puede obtener un préstamo de correos por un valor de 1000 dinares con la condición de que sea mercancía, y pagar el monto tal como está. Le pidió al tapicero que le escribiera un recibo por un valor de 1000 dinares como si hubiera comprado la mercancía, y luego, después de recibir el dinero, le pagaría el costo de la tapicería del sofá y se quedaría con el resto. ¿Cuál es el juicio sobre lo que hizo?
Respuesta
Digo y con la ayuda de Dios: esto es un engaño que la lleva a la usura; porque dan mercancía y no dinero, así que tomarla por dinero de esta manera sería usura, y Dios sabe mejor.