Pregunta
Mi hermana trabajaba en un taller de costura, y la dueña del taller decidió venderlo. El trabajo en el taller era cómodo para mi hermana, así que compré el taller y acordé con ella que las ganancias serían repartidas a la mitad entre nosotros, y que ella también tendría un salario fijo por su trabajo en el taller, y yo cubriría todos los costos del taller, como la electricidad y otros. ¿Es válido este acuerdo?
Respuesta
Digo y con la ayuda de Dios: es permitido un acuerdo como este, y Dios sabe mejor.