Digo y con la ayuda de Dios: Es recomendable lavar las manos hasta las muñecas al inicio del lavado antes de los demás miembros; porque son el instrumento de purificación, y para evitar la sospecha de impureza en ellas, se debe lavar primero para que la impureza no se propague en el cuerpo, y esto se hace después de la invocación y la intención; porque según Aisha, que Allah esté complacido con ella: «El Profeta ﷺ, cuando se bañaba de la impureza mayor, comenzaba lavándose las manos, luego hacía abluciones como se hace para la oración, luego sumergía sus dedos en el agua, y con ellos pasaba por las raíces de su cabello, luego vertía sobre su cabeza tres paladas con su mano, y luego derramaba el agua sobre toda su piel», en Sahih al-Bujari 1: 99. Ver: Majma' al-Anhar 1: 22, y Allah sabe mejor.