Pregunta
Quiero sacrificar este año, si Dios lo permite, lo haré en la finca de mi esposo, y se distribuirá entre personas que no conocemos, la mayoría de las cuales pertenecen a dos sectas suníes y otra ismailita. Es posible que la mayor parte del sacrificio vaya a personas ismailitas, ¿cuál es el fallo en esto?
Respuesta
Digo, y con la ayuda de Dios: el que sacrifica puede hacer con su sacrificio lo que quiera, excepto venderlo, ya sea comérselo entero o repartirlo entero. Se recomienda dividirlo en tres partes: para sí mismo, para los parientes y para los pobres, siendo preferible entregarlo a los pobres que son de la familia. Dios sabe más.